01 septiembre, 2013

Estado policial



Antecedentes

El pleno del Ayuntamiento de Gijón aprueba la "ORDENANZA MUNICIPAL DE PROTECCIÓN DE LA CONVIVENCIA Y PREVENCIÓN DE ACTUACIONES ANTISOCIALES". El título lo dice todo; según esta norma se persigue orinar en vía pública, la prostitución en vía pública, el consumo de alcohol en la misma, escupir, causar molestias a los vecinos,.....Hasta ahí todo "normal"

Actualidad

En las plazas del barrio de Cimadevilla se reunen grupos de jóvenes para festejar el fin de semana consumiendo alcohol en la vía pública. En  los amaneceres del día siguiente las plazas y calles aparecen sembradas de basuras y en la noche las quejas de los vecinos por ruidos son continuas.Algo "Normal" pero molesto.
Puntualizar que en Gijón, como en tantas otras ciudades españolas es típico la reunión de personas en las proximidades de los bares para tomarse algo en compañía de amigos y familiares.
Totalmente "Normal" y tradicional.
Desde hace dos semanas el Ayuntamiento realiza despliegues policiales propios de una contienda bélica. Ayer se podían contar por lo menos diez coches y tres furgonetas, además de un gran volumen de agentes, incluso guias caninos. Además de dos furgones de la policía nacional. Eso ya no es tan "Normal".

Experiencia propia

Ayer como tantos Sábados me dirijo a Cimadevilla con mi mujer y mi hijo para pasar una agradable tarde en compañía de los míos. Nada mas llegar contemplo ese terrible despliegue que asustaría a cualquiera. Lo que se podría solucionar con dos parejas de policías, poniendo multas a los que no traen la educación de casa se ha convertido en todo un asedio a barrio alto. En cada esquina un agente. Por supuesto el tema principal de conversación desde hace días es este. Los hosteleros se quejan; sus perdidas en un verano de crisis ascienden, con la consiguiente perdida de empleos. Las personas, que como yo,van a pasear, notan las furtivas miradas de las fuerzas de orden público clavadas como si fuésemos delicuentes en potencia. Al pasar al lado de un agente le pregunto: ¿Dónde se puede tomar una botella de sidra sin infringir la norma?. Amablemente me explica, aunque su gesto es espartano y duro. Tras esa explicación un guardia que está detrás nos dice que "es de sentido común" refiriéndose a las zonas permitidas. Ese comentario con retintín autoritario ya hace que me hierva la sangre. ¿Cuál es el sentido común de la fuerza autoritaria?. Seguramente no el mismo que el mio.
Al finalizar la jornada hacemos una parada antes de volver a nuestro hogar. Como fotógrafo amateur siempre llevo la cámara cerca. En la puerta de un local donde paramos a cambiar al crio y tomar una última sidra, decido tomar alguna foto para colgar en el Blog que lees. De pronto un joven agente se acerca a pasos agigantados hacia mi. Me explica que está, según la ley de Protección de Datos, prohibido tomar o grabar a los agentes públicos. Me pide el DNI y me dice que tomará mis datos de forma preventiva. La cólera de la impotencia estalla en mi interior; le explico que la libre circulación, que no está allí para amedrentar a un simple ciudadano, que la ley de Protección entra en aplicación desde el momento en que publique la imagen y el agente aparezca en ella totalmente visible e identificable,.... Ni que decir que el trato es como si hubiese atracado a una anciana, con el mas absoluto desprecio y haciéndome sentir sucio y rastrero.
¿Porqué nos someten a este estado policial en un país supuestamente democrático?. ¿Porqué de asedia a un ciudadano normal, sin antecedentes, cumplidor de sus deberes, por el mero echo de empuñar una cámara?. ¿Hasta cuando el poder se escudará en leyes redactadas presuntamente para defender al pueblo, para hacer y deshacer impunemente?. ¿Porqué en esta crisis generalizada nuestros gobernantes no se ocupan de lo realmente importante?.
Es indecente y fascineroso que en una ciudad como la mía el visitante vea esto, se asuste , sea registrado  y parado en la calle. Con que poder moral puede un ayuntamiento tratar a sus ciudadanos como delincuentes, en un flagrante despliegue policial, creando nerviosismo y pesadumbre en la calle, cuando ese ciudadano está parado, sin recursos y a las puertas del abismo. Cuando la economía se hunde y regresamos a niveles de hace muchos años, con que fuerza un consistorio hace que la hostelería pierda venta y por tanto reduzca personal.
Y como atenuante y propia explicación; si esta sociedad no ha sabido educar a sus hijos, no todos por supuesto, no les ha inculcado el respeto por los demás, a tirar sus basuras en los contenedores, a realizar un ocio sano sin alcohol o estupefacientes, a no mearse, vomitar o escupir en el portal de cualquier vecino, acaso las autoridades piensan que pueden rectificar esta actitud
 a golpe de tolete en un status casi dictatorial. ¿QUÉ CLASE DE POLÍTICOS NOS GOBIERNAN?.
Hoy me da vergüenza decir que vivo en GIJÓN.


2 comentarios:

  1. A nota aclaratoria no soy defensor del botellón ni mucho menos. Todas las cuestiones de la vida realizadas con negligencia y falta de educación perjudican a terceros. Lo que expongo y me molesta es el menoscabo de los derechos ciudadanos, la libre circulación, el derecho de reunión, el libre uso de la vía pública... No deseo vivir como un títere de intereses electoralistas de una clase política lejana del pueblo.

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  2. No se puede comparar el botellón con ir a tomar una botella sidra o un vinín a una terraza, es de "pencos", como es de pencos prohibir ir a la cuesta el cholo a tomar una birra y luego tomar vinos en medio de la calle en cada inauguración que celebran una pandilla de impresentables casi a diario, ya sea de una calle, una farola, una fuente o simplemente poner un puto peldaño... y luego la representación de los “municipales” (policías made in xixón) es grotesca ¿no se ven?, ellos deberían hacer que se cumpla la ley, pero de eso a hacer un discurso sobre el sentido común… ,el sentido común está muy claro cuál es, solo hay que ver el revuelo que se ha formado y lo que la gente reivindica por todas las redes y en la calle (¿aun debo explicar al agente lo que quiere decir “sentido común?), ahora bien, tienen los cojones cuadrados, después de estar días echando a la gente a tomar por el culo, cómo son tan hipócritas de dejar que se celebre el festival de la sidra, si la ley es de sentido común, cómo es que se permite que una ley se boicotee por una panda chigreros (dicho con respeto y admiración), ¿eso es lo que queremos en el futuro? La gente defiende los puestos de trabajo por puro sentido común, los que apatruyan lo hacen con el suyo, los chigreros su negocio, pero aquí hay que apuntillar algo: unos han aprobado una oposición y los otros han desgranado y arriesgado sus cuentas para poder montar un negocio, pero y esos que aprueban la ley, ¿de dónde coño salieron?, ¿¿no los parimos nosotros??, de verdad que para parir semejantes PENCOS más nos habría valido abortar…

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