Para ver el video apagar el reproductor de abajo
Puede ser un tópico que un aprendiz de fotógrafo gijonés se de una vuelta por la Laboral, o como llamábamos antes Universidad Laboral (Bonito nombre que actualmente se contradice), en busca de alguna instantánea. Pero la gran obra del arquitecto Luis Moya Blanco me sigue cautivando como cuando era pequeño y en los largos paseos con mis padres por aquel Cabueñes rural y lejano para un niño, me admiraba de la grandiosidad del edificio, de las múltiples historias de pasadizos secretos y personas perdidas en ellos, de los grandes tornos y fresas que emitían ruidos pavorosos...
Y es que aunque sus orígenes estuvieran en los años de una férrea dictadura y que esta misma fuese el gran mecenas de tal obra pecaríamos de falaces sino conociéramos su atractivo. Al fin y al cabo todos los "imperios" tuvieron sus maravillas para perpetuarse en la memoria; las pirámides, el partenon, el circo de Roma... todos las admiramos pero nadie recuerda a los esclavos que las labraron y por supuesto nadie se cuestiona demoler los edificios o símbolos porque el rey, emperador, faraón de turno hubiese sido un tirano. Tal vez si contribuyésemos a ese derribo olvidaríamos la historia, y el que olvida su historia está condenado a repetirla. En fin; a mi me sigue gustando ver los arcos, escaleras, columnas y ventanas de tan singular edificio.
Muy bien Carlinos, pues sí, este fin de semana yo estuve allí por la mañana, no pase a los jardines, solo buscaba la luna y la torre, un beso que no conseguí, pero fue un buen amanecer, esperaré a la próxima luna,al final no consegui el angulo que quería, pero hasta de esta corta historia se aprende, el próximo día estaré en ese ángulo. Yo de todas estás me quedo con una de unas manos que salen del suelo, es la que MAS me gustó.
ResponderEliminarVenga Carlinos, un fuerte abrazo y no me digas que yes un aprendiz de fotógrafo que tu ya sabes sumar y restar...